Los números de 2014

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Los duendes de las estadísticas de WordPress.com prepararon un informe sobre el año 2014 de este blog.

Aquí hay un extracto:

Un teleférico de San Francisco puede contener 60 personas. Este blog fue visto por 2.500 veces en 2014. Si el blog fue un teleférico, se necesitarían alrededor de 42 viajes para llevar tantas personas.

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Fuerza de voluntad

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Vivimos acelerados en una sociedad demandante y competitiva que nos pone a prueba constantemente. En este contexto, la pérdida de control sobre nuestra propia existencia se hace inminente. Caemos con facilidad en las tentaciones, a pesar de saber que a largo plazo puede ser perjudicial.

CHOCOLATE_0Justamente venimos hablando estas últimas semanas sobre el tabaco. Un estudio realizado en el año 2003 por Francisca López-Torrecillas de la Universidad de Granada concluyó que el déficit de autocontrol está relacionado con el consumo de drogas, tanto en cantidad como cronicidad de su consumo. Por tanto el autocontrol es fundamental para mantener un consumo moderado y no caer en la intoxicación tratándose del alcohol. Pero no sólo importa el autocontrol real que tengamos, sino la percepción de control que nosotros mismos valoramos que tenemos sobre una situación estresante. Experimentar un hecho como incontrolable hace que se dispare el consumo de cualquier sustancia como medida para reducir el malestar. Por lo visto, los seres humanos no podemos quedarnos de brazos cruzados ante el sufrimiento e intentaremos eliminarlo como sea. El problema aparece cuando las herramientas que utilizamos empeoran nuestra situación inicial. Si caes en un pozo con únicamente una pala como recurso, el escavar te hundirá aun más.

La falta de fuerza de voluntad se puede extrapolar a cualquier situación que requiera un prejuicio inmediato para obtener una recompensa mayor a largo plazo. ¿Acaso no es fuerza de voluntad levantarse todas las mañanas para ir a trabajar a pesar de estar muy a gusto en la cama? Desde nuestra más tierna infancia hasta el día de hoy, el autocontrol está presente continuamente. De hecho, trabajarlo desde pequeños nos hará más resistentes a las tentaciones futuras. Si aprendemos cómo posponer una gratificación, no sólo adquirimos esa habilidad, sino que nuestra percepción de autocontrol aumentará.

experimento-mischelEl psicólogo pionero en la demora de la gratificación es Walter Mischel de la Universidad de Columbia, de Nueva York con su famoso experimento de las golosinas. Para ello, se basó en el descubrimiento de la habilidad de pensar en el futuro que aparece alrededor de los cuatro años. Con esa edad, ya pueden comprender la frase “te daré una galleta después de comer”, cosa que no entendían con tres años y medio, centrados exclusivamente en el momento presente. El experimento consistió en sentar al niño en una silla y ponerle delante de él una golosina. Se le da unas instrucciones muy claras: Si espera un tiempo sin comerse la golosina, podrá obtener otra golosina más. Sin embargo, si se come el dulce antes del tiempo, habrá perdido la segunda recompensa. Es una prueba tremenda para los peques que se ven frente a una sabrosa y esponjosa nube que no pueden comer. La espera se vuelve angustiosa y los más impulsivos se comen el dulce sin pensarlo. Otros, atormentados por la posibilidad de conseguir más, intentan convertir esa angustia en algo llevadero con mil estrategias: juegan con sus dedos, evitan mirar el apetitoso dulce, hablan consigo mismos, cantan, incluso lo lamen un poquito y lo vuelven a colocar en la mesa. El ejercicio se vuelve imposible si el niño piensa en lo apetitoso, dulce, sabroso, crujiente del dulce. Ahora bien, si se les inducía a pensar en la golosina como si de un trozo de cartón se tratará, el tiempo de espera que podían aguantar aumentaba considerablemente. Esta estrategia consiste en cambiar las cualidades emocionales que nos hacen reaccionar. Una persona a dieta que se diga a si misma que un trozo de tarta de chocolate le puede engordar, sentir mal, provocar un infarto, etc. probablemente resistirá más a la tentación que si se centra en el sabor dulce y placentero del chocolate.

Este experimento tan banal a simple vista tuvo más transcendencia de lo que parece. Se cogieron esos mismos niños unos cuantos años más tarde y se les pasó un test de aptitudes académicas. Se vio que aquellos que aguantaron más tiempo eran significativamente mejores en este test. Por tanto se pudo predecir la evolución futura de los niños. Resulta especialmente relevante para prevenir conductas impulsivas. Si se les enseña con cuatro a seis años cómo controlarse, cambiaremos el curso de su vida. Animo a los padres a demorar un poco los caprichos de sus hijos, aprenderán así a tolerar la espera.

Lo bueno siempre se hace esperar.

Dejar de fumar es posible

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Buenos días fumador, suena el despertador y en lo primero que piensas es que te morirías por un cigarrillo, aunque sepas que lo que te está matando es fumar y no las ansias de fumar. No obstante, en ese momento te da igual. No quieres pensar en nada, ya tienes suficientes problemas como para añadirle el mono: “algún día lo dejaré” te dices.

Deja-de-fumar-con-ayuda-de-estas-appsYa llevamos cuatro artículos hablando sobre esta droga. Puntualicemos lo perjudicial del humo para todos, incluidos no fumadores, el error al iniciarse al consumo, los efectos en nuestro organismo y nuestra mente, finalmente los autoengaños que mantienen el consumo. A pesar de ser conscientes de todo esto seguimos fumando. ¿Por qué? Simplemente le tenemos miedo a pasar el mono. Sabemos que la única forma de eliminar la abstinencia es dejar de consumir. Sin embargo lo vamos alimentando a pequeñas dosis condenándonos a sentir malestar cada vez que llevemos unas horas sin poder fumar, por ejemplo a primera hora de la mañana al haber estado toda la noche sin nicotina, en el trabajo si no podemos salir a fumar, etc.

¿Cómo podemos perderle ese miedo a sufrir por no fumar? Enfrentándose a él, plantarle cara y no darle lo que pide. Aquí viene la escusa: No tengo fuerza de voluntad. La fuerza de voluntad te puede servir en momentos puntuales, pero es lógico que no puedas estar aguantando mucho tiempo, puesto que sigues estresado por la rutina diaria. Todos tenemos la misma fuerza de voluntad, sólo que algunos se valen de ciertos trucos para aumentarla. Aquí te desvelo algunos:ayuda-para-dejar-de-fumar1

  • Autorregistro: apuntar en una hoja los cigarrillos que consumimos, así como la situación (desayunando en casa, descanso en el trabajo, en la calle esperando el autobús, en el bar tapeando,…) y las ganas de fumar (de 1-10) nos hará más conscientes de nuestro hábito y nos permitirá controlarlo. Por ejemplo, podemos eliminar aquellos que fumábamos sin apenas ganas.
  • Dejar de comprar. Si quieres dejar de fumar es obvio que no puedes tener la tentación encima. Sería conveniente que no pases al lado del estanco donde compras siempre y cambies tu ruta. Salir sin dinero puede ser otra opción para evitar comprar o por lo menos no con el dinero suficiente. Compra una hucha y con ese dinero te puedes ir de vacaciones para relajarte.
  • Alcohol y café: estas sustancias aumentan el mono en fumadores. Si tienes costumbre de consumirlas junto a un cigarrillo sería una buena estrategia limitar esas dos bebidas por un tiempo. No es buena idea irte a celebrar que eres no fumador con unas copas. En cuanto al café, puedes tomar descafeinado, lavarte los dientes en seguida, tomarlo dentro del bar donde no se pueda fumar, etc.
  • Limpieza del hogar: ¿Si no fumas para qué quieres los ceniceros, los mecheros, las pitilleras, etc.? Deshazte de todo eso, ya no lo necesitas.
  • Con apoyo es mejor: ¿Has decidido dejar de fumar? Dilo, grítalo a los cuatro vientos. Tu entorno debe saber que eres no fumador para que no te tienten ofreciéndote. Seguramente obtendrás la admiración de todos. Si tu pareja o tus amigos fuman, propón un reto común. Así os podéis apoyar mutuamente e intercambiar trucos para lograrlo.
  • Sustitutivos: puedes probar los parches, chicles o el vaporizador para ir disminuyendo poco a poco los niveles de nicotina. Pueden servirte también tener caramelos y chicles sin azúcar a mano.
  • Deporte: ¡Es fundamental! Generas endorfinas que te producirá bienestar, tiene efecto desestresante, liberas tensiones, notas como tu organismo mejora así como tu autoestima, combates el aburrimiento,… Si combinas dejar de fumar con el ejercicio físico a penas notarás la abstinencia. Además controla el peso, no tienes por qué engordar. Disfrutarás comiendo al volver el sentido del gusto y te verás más atractivo. ¡Qué más pedir!

No hay mejor momento para dejar de fumar que ahora mismo.

 

¿Y tú por qué fumas?

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10-razones-para-dejar-de-fumarQuerido fumador, tú que lo has intentado mil veces, que has estado una temporada sin consumir para luego recaer, que ignoras las recomendaciones de los médicos por miedo a sufrir si lo dejas. Acabas engañándote para no atormentarte, para seguir fumando sin esa sensación de autodestrucción. Deseas ser uno de esos afortunados con una genética impecable que maltratan su cuerpo y salen ilesos. Sin darte cuenta, estás jugando a la ruleta rusa, arriesgando ni más ni menos que tu salud, quemándote por dentro igual que se consume una colilla. Te gastas tus ahorros en un vicio que defines como simple rutina, y así día tras día.

Lo que mantiene el hábito es la reducción de la abstinencia, esa sensación desagradable que ocurre cuando llevamos tiempo sin fumar y sólo se calma encendiendo un cigarrillo. Por eso, el primer cigarrillo de la mañana es el que mejor sabe al haber estado ocho horas sin consumir. En ese sentido funciona exactamente como un heroinómano que necesita su dosis para calmar su angustia. La única manera de deshacerse de ese mono es dejar de alimentarlo con nicotina. A los quince días de dejarlo estaremos totalmente limpios y nuestro cuerpo ya no nos lo pedirá. Ahora bien, como nos dé por darle tan solo una calada, el terrible mono vuelve a la carga durante las dos semanas siguientes. Lamentándolo mucho, aquellos que quieran seguir fumando de manera esporádica, controlando su consumo, no es posible. Se verán de nuevo en el círculo vicioso del tabaco: el malestar por la abstinencia le lleva a consumir que a su vez le aumenta la necesidad y el mono posterior.

piel-fumarTodos los motivos que inventamos consciente o inconscientemente para continuar fumando son escusas. La conducta de fumar se mantiene única y exclusivamente por adicción. Hemos acostumbrado a nuestro cuerpo y a nuestro cerebro a esa sustancia exógena y por lo tanto cuando nos falta, nos la pide. Pues bien, al igual que los primeros pitillos eran desagradables hasta acostumbrarnos por fuerza, ahora toca hacer el camino inverso, es decir, desacostumbrarnos a esa necesidad impuesta.

Si has realizado el ejercicio que os facilité las semanas anteriores puedes echar mano de él. Se trataba de escribir en una columna los motivos por los cuales no deberías fumar y en otra las razones por las cuales sigues fumando. En esta última encontramos muchos autoengaños que conviene aclarar: Fumar me relaja y me alivia del estrés, Me ayuda a concentrarme, Me entretiene cuando estoy aburrido, Me gusta el ritual de fumar.

Por lo visto estas razones son lo suficientemente fuertes como para que no nos importen nuestra salud. No obstante estos motivos son falsos e incluso se podrían colocar en la columna de razones para dejar de fumar. En primer lugar, la nicotina es una sustancia estimulante, luego es incompatible con la relajación. En vez de ayudarte en el estrés cotidiano lo empeora, ya que te pone constantemente en tensión por falta de tu dosis. ¿Cómo vas a enfrentar una entrevista de trabajo con total lucidez si sólo estas pensando en dar unas caladas? Por otro lado no causarías buena impresión si entras apestando a tabaco. ¡Gran Dilema que un no fumador no tiene! En segundo lugar, en vez de mejorar tu concentración la empeora. Recuerda que fumar daña gravemente los vasos sanguíneos, incluidos los que irrigan el cerebro y por tanto tu materia gris no dispondrá de los nutrientes necesarios para rendir adecuadamente. Además si tienes que parar cada poco tiempo para salir a fumar, pierdes el hilo y tu concentración desciende. La paradoja del cigarrillo es que sirve para todas y cualquier situación. También sirve para entretenerte: te cuenta historias apasionantes, te ofrece su hombro para llorar, te divierte,…nada que pueda suplir un buen amigo, tu música preferida o un libro. ¿Te gusta el ritual de fumar? Es un auténtico placer tener que salir a la calle, llueva o ventea, que tu ropa huela a humo, ese sabor tan agradable a tubo de escape,… No te engañes, lo que te hace fumar es la adicción y nada más. Recuerda:

Lo que te quita las ganas de fumar de verdad es NO FUMAR

 

 

 

El camino hacia el Yo Ideal

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¡Qué fácil sería vivir si nos quisiéramos un poquito más! En el anterior artículo vimos como el hecho de no tenerse aprecio puede ser mortal. Nos obliga a mendigar afecto a nuestro entorno pudiendo llegar a extremos infranqueables desde la anulación personal hasta la manipulación de nuestro alrededor.

Todos conocemos el concepto de Autoestima, pero ¿a qué se refiere exactamente? No es otra cosa que la diferencia entre nuestro Yo Ideal y nuestro Yo Real. Todos anhelamos tener una alta autoestima, es decir, acercarnos lo más posible a nuestro ideal, ser como queremos ser.

Baja-autoestimaTodos tenemos una imagen de nosotros mismos en función de nuestras experiencias, tanto éxitos como fracasos, en función de cómo nos hayan tratado nuestros superiores como nuestros padres, profesores y jefes, en función de la interacción con nuestros iguales, en función de lo que nos gusta o lo que no nos agrada, etc. Nuestra memoria recaba toda esa información e interpretamos cómo somos. Hay que recalcar que es una interpretación o creencia, luego puede que no se ajuste a la realidad. Depende en qué nos enfoquemos. Una persona con depresión mayor tendrá su mente focalizada en lo negativo y recordará con más facilidad sus fracasos y desdichas. De ahí se derivan los pensamientos autodestructivos de “yo no valgo para nada”, “soy un fracasado”, “nunca conseguiré nada”,…Esta voz interior nos bloquea y nos impide avanzar. Cabe decir que tenemos varios autoconceptos: como padre/madre, hijo, trabajador, alumno, amigo, etc. Por ejemplo podemos ser un excelente trabajador y recibir todos los méritos en la empresa, pero tener a nuestra familia abandonada. La compilación de todas estas facetas formarán nuestro Yo real. No sólo importa los éxitos en uno de los aspectos, sino el equilibrio de nuestro ser en general.

quien-soy[1]Luego está nuestro Yo Ideal, hacia donde queremos llegar. Todos tenemos sueños por cumplir y nos gustaría cambiar ciertos aspectos de nuestra vida. Sin embargo, por miedo al qué dirán, por miedo a fracasar, por falta de valentía no nos atrevemos a arriesgarnos. Entramos en un círculo vicioso: mientras más alejados del Yo Ideal estemos, menos nos atrevemos a actuar para acercarnos. Caemos en el error de justificar nuestra pasividad por la baja autoestima. ¡Atención! La baja autoestima no es causa, sino consecuencia de nuestros pensamientos limitantes y nuestra falta de iniciativa. En otras palabras, la autoestima no se puede tratar con una pastilla, como haríamos con un síntoma físico, ya que la autoestima no es el problema, sino el resultado. Para aumentar esa autoestima se necesita un trabajo personal constante y duradero.

two young girls laughing behind another girls backOtro error que cometemos es basar nuestra valoración personal sobre la opinión que tengan los demás sobre nosotros. Aquí nuestro objetivo no sería alcanzar nuestro ideal, sino agradar a los demás. No obstante podemos entrar en conflicto con facilidad, ya que es muy complejo agradar a todo el mundo a la vez. ¿Qué ocurre si tus padres quieren que seas médico pero tu novia te pide que pases todas las tardes con ella? Aquí deberías decidir si complacer a uno u a otro. ¿Sacrificarías a tu novia con tal de agradar a tus padres, a pesar de odiar la medicina y sabiendo que lo que te llena de verdad es el arte? ¿O por el contrario complacerías a tu novia en todos sus caprichos y abandonarías tus estudios por falta de tiempo? Elijas una u otra opción serás desgraciado. El hecho de perseguir tu sueño, tu Yo Ideal, no significa que dejes de querer a tus padres o a tu novia. Si ellos te quieren de verdad te acompañarán en las decisiones que tú mismo tomes y te ayudarán a conseguirlo. Tu pilar fundamental eres tú mismo y nadie más. La verdad es que nadie va a pensar en ti, ni le importa lo que hagas o dejes de hacer. Si critican, lo hacen por ellos, para convencerse que ellos mismos lo hacen mejor y así salvaguardar su autoestima.

En el próximo artículo hablaremos de los errores de pensamiento que cometemos y qué afectan directamente a nuestra autoestima. Además les daremos algunos consejos para alcanzar su Yo Ideal.

No conozco la clave del éxito pero la clave del fracaso es tratar de complacer a todo el mundo (Woody Allen).

El coste del vicio

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Una niña pequeña le preguntó a su madre: Mamá, ¿Por qué fumas? Ella mirando detenidamente a su cigarrillo contestó con un suspiro: Por vicio hija. Esta respuesta nunca ha sido más acertada.

1250467470146_f¿Qué hace el tabaco por nosotros? Nada, absolutamente nada, ni siquiera nos dará un subidón de energía, ni nos hará experimentar una sensación fantástica. Lo único “agradable” que se le puede atribuir proviene de la disminución del mono por la nicotina que él mismo provoca. De ahí el enganche de los adictos. Bien, sabiendo que su beneficio es mínimo, ¿cuál será el coste de fumar? El más directo y visible es el coste económico de una simple cajetilla. No obstante lo más caro será desembolsar en médicos, tratamientos y el sufrimiento que conlleva, verse cada vez más demacrado a lo largo de los años. Dar la vuelta al paquete de tabaco dejando la foto del cáncer de garganta bocabajo no elimina el problema, sólo hace que lo ignoremos y sigamos justificando nuestro consumo.

Con el café del desayuno, en el descanso durante el trabajo, después de las comidas, tomando copas o porque estemos aburridos, el cigarrillo sirve para acompañar a todas y cualquier situación. Como si de cualquier rutina se tratará, lo consumimos como si fuese inofensivo y nos molestamos si nos impiden hacerlo. ¿Pero qué estamos tomando realmente? En cada calada estamos ingiriendo más de 4000 productos químicos de los cuales 250 son nocivos y más de 50 son cancerígenos para el ser humano. ¡Cuidado! Estas sustancias también están incluidas en el humo y por tanto las están ingiriendo nuestros hijos cuando fumamos al lado de ellos. ¿A que la prohibición de fumar en los coches no resulta ya tan descabellada?

Obviamente con estos datos comprendemos porque tenemos el 50% de probabilidad de morir a causa de esta rutina “inofensiva”. Sabiendo esto se suele escuchar la escusa: de algo hay que morirse. Pues bien, en cualquier caso, muramos o no, estaremos aletargados y cansados, nos faltará el aliento y tendremos menos resistencia a todo tipo de enfermedades, no sólo las cardiacas y tumorales, también está el mal aliento, las manchas en los dientes, la tos, la piel amarillenta, el olor en la ropa, el aspecto envejecido, la impotencia y el estigma social. Estaremos bien lejos de las razones por las que empezamos a consumir, a saber la elegancia, la madurez y “el quedar bien” frente a los demás. A lo mejor te parece atractivo una persona joven con un cigarro en la mano, pues bien, ahora imagínate una persona mayor tosiendo fuertemente con aspecto demacrado y enfermo. ¿Ese es el futuro que quieres?

ASESINO 01No sólo nos destruirá físicamente sino también atacará al sistema nervioso. Al fumar las arterias se obstruyen y las paredes se afinan, llegando menos riego sanguíneo al cerebro y a cualquier parte del cuerpo. Como consecuencia experimentaremos problemas de memoria, atención y concentración. Paradójicamente, pensamos que al fumar nos concentramos más, justificando el consumo. Ya sabes que no. Poco a poco nuestra confianza y el respeto por nosotros mismos se ven minadas. Siendo fumador es frecuente decir que no tenemos fuerza de voluntad y pensamos ferozmente que sin tabaco nos deprimiríamos. Así que siendo fuerte, inteligente, saludable y atractivo, acabaremos odiándonos por ser esclavos de algo que aborrecemos y que sabe fatal. Paradójicamente, cuanto más nos destruya la droga, más nos hará creer que es el último placer o apoyo que nos queda y dependeremos más de ella.

Triste realidad que nosotros mismos nos hemos buscado. Muchos pensaremos que para qué dejarlo ahora si el daño ya está hecho. ¡No desesperemos! Todavía queda esperanza. Los estudios han comprobado que al dejar el consumo de tabaco nuestra salud mejora drásticamente al tiempo que nuestro cuerpo y cerebro se limpia de la nicotina y demás compuestos.

Para empezar nuestra nueva vida vamos a hacer un ejercicio muy simple. Dedica un tiempo a informarte sobre las consecuencias de fumar. Prepara una lista con dos columnas:

1) ¿Por qué fumas?

2) ¿Por qué no deberías fumar?

Hacer esto te permitirá ser consciente y reafirmar tu compromiso con tu salud. Recuerda:

Dejar de fumar es duro. No hacerlo es más duro todavía.

Amores que matan

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En el número anterior hablamos sobre el desamor y concluimos que para poder querer a alguien hay que quererse a uno mismo primero. Parece obvio pero la realidad es bien distinta. Qué fácil es enamorarse de alguien y qué difícil es quererse a uno mismo. Nos convierte en dependientes del afecto que los demás nos quieran dar, ya que nosotros mismos no nos damos ese cariño. Una vez más perdemos el control de nuestra vida y nos vemos encadenados a actuar con el fin de agradar y recibir aprobación. La inseguridad, la falta de confianza en uno mismo y la dependencia en los demás nos lleva a intentar acaparar hasta agobiar a nuestro entorno. Cuando se trata de nuestra pareja pueden ocurrir dos cosas:

  1. Intentamos por todos los medios evitar que nuestra pareja se separe de nosotros, limitando su espacio personal, lo que puede desembocar en una ruptura traumática.
  2. Nos convertimos en completos sumisos/as a la voluntad de lo que nuestra pareja quiera hacer con nosotros, complaciéndole en todo.

Esta clase de relaciones no son sanas. En el primer caso, nos recuerda al prototipo de un maltratador que no soporta que su mujer se vista de una manera determinada o salga con sus compañeros de trabajo, por miedo a perder su principal apoyo afectivo. El rechazo de su mujer lo experimentaría como un ataque directo a su persona, puesto que su autoconcepto se cimienta única y exclusivamente sobre su relación. En cuanto a la segunda opción, sería el prototipo de mujer maltratada que asume todos los caprichos de su marido, aguantando humillaciones por el simple hecho que es la única fuente de afecto que dispone.

412_266055_3406781_537623Cuando estos dos prototipos de personas se juntan puede ser muy peligroso. Por una parte el maltratador (o maltratadora, recordemos que se pueden dar en ambos sexos) aislará a su víctima de cualquier fuente externa de afecto para convertirse en el único con ese poder. Una vez conseguido podrá manipular a su presa a su antojo. Es una manera de aprovisionarse del cariño que necesita, aunque sea a la fuerza, ya que no encuentra amor por sí mismo. Pueden ser perfectamente personas encantadoras, vistos desde fuera y que saben agradar a los demás, ya que de eso depende su autoestima. De hecho, cuando se les pregunta a una persona maltratada sobre el comienzo de su relación, suelen decirte que todo era color de rosa. Ese mismo hombre que ahora le pega, era el mejor de los amantes: Me decía que era la más bella, la más lista, la más impresionante, la más todo…, con él me sentía importante y por fin tenía mi lugar. Esta persona será muy vulnerable a caer en las garras de un maltratador y le resulta especialmente difícil salir de ese círculo. La pregunta que muchos nos hacemos cuando vemos un nuevo caso de violencia de género es la siguiente: ¿Por qué no hizo sus maletas al primer golpe o a la primera vejación? Hay varias razones: primero por miedo a lo que pueda pasar si se ven solas/os, miedo al qué dirán, miedo a una represalia. Otra razón es por la culpabilidad, es muy duro pensar que esa persona que queremos tanto y que dice querernos nos maltrate, luego lo justificamos echándonos la culpa: Le he servido la sopa fría, es normal que me pegue y me tire la sopa encima. Aunque resulte sorprendente, cualquier cosa puede ser justificada antes de pensar que nos están pisoteando con nuestro consentimiento. Pero en el fondo sabemos que no es normal, sino se lo contaríamos a la gente con total naturalidad ¿no? Sin embargo, nos callamos esos “detalles” y llegamos a mentir por vergüenza. Sin darnos cuenta que lo que estamos haciendo es mantener el problema.

Mujer-ViolenciaAunque sea duro, aunque te dé vergüenza, aunque tengas miedo que no te crean, aunque tu vida cambie por completo, nada y escúchame bien, NADA puede ser más duro que sufrir en silencio. La única solución es HABLAR, contárselo a alguien, asumir la situación y afrontarla, para por fin ver una luz de esperanza al final del túnel. Si estas en esa situación, llama al 016 sin miedo, no deja rastro de ningún tipo. Te tenderán la mano que necesitas para ayudarte a salir.

Desde aquí mandarles mi más sincero apoyo y admiración a esas mujeres que han luchado por salir de su jaula y decir a las que estén sufriendo que no estáis solas.

Las próximas semanas hablaremos más detenidamente de la autoestima y cómo mejorarla para disfrutar de una vida plena sin depender de nada ni de nadie.

Al otro lado del teléfono de emergencia no solo está el fin de los malos tratos. Está la vida que has dejado de vivir.